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Fuente: D-Reformas www.d-reformas.com/ Casi tan antiguo como la existencia del hombre es la utilización del fuego como medio de calefacción. El control sobre él dispuso a voluntad, de un medio practico para resguardarse de los crudos inviernos. Históricamente la leña ha sido el método mas tradicional de calefacción, aunque su utilización a cielo abierto siempre resto eficacia a su poder calorífico. El nacimiento de los hogares cerrados, primero en piedra y luego en fundición, comenzaron a aprovechar la verdadera potencia de la leña. Enumerar las ventajas de la leña es mezclar sentimientos con elementos físicos. Así podríamos decir que: • Es un elemento combustible sin poder
de explosión.
• Leña con alto grado de humedad reduce
su poder calorífico A parte de las consideraciones sobre los grados de humedad y su almacenamiento tambien deberiamos tener en cuenta el tipo de madera del que se compone la leña POTENCIA Y RENDIMIENTO![]() La eficacia de un hogar de leña se mide por su rendimiento y este a su vez determina el consumo. Factores ambientales pueden determinar la capacidad de calor que puede emitir un hogar, pero mas importante que las circunstancias exteriores serán las del propio aparato las que determinen su verdadera capacidad calorífica. Los consumos de leña seca necesarios para obtener 10 Kw. de potencia útil variaran si se quema en un hogar abierto, en un recuperador de calor o en un hogar cerrado. Y así, para un hogar abierto emplearemos entre 10 a 20 Kg. de leña; en un hogar con recuperador 7.5 Kg. de leña y en un hogar cerrado de gran eficacia el consumo se reduce a tan solo 3.5 Kg. de leña. Existen diversas formulas de calculo de potencia que contemplan variantes como el CO2, las temperaturas de los humos, el consumo horario, etc. Pero no existe una normativa vigente ni una norma de ensayo que puedan determinar con certeza los rendimiento y las potencias útiles de los aparatos, por lo que deberemos fiarnos de la confianza que nos otorgue el fabricante, siendo de corriente uso el desconfiar de aparatos que indiquen elevadas potencias y su precio sea muy inferior al del mercado, ello indicaría una baja calidad de sus materiales y posiblemente fugas continuas de calor por bajo aislamiento.
1.- La existencia de una chimenea antigua 2.- La imposibilidad de colocar una chimenea. 3.- La posibilidad de instalar una chimenea. Para el primer supuesto la decisión seria fácil: colocar un Insert. Este tipo de aparato convertirá nuestra vieja chimenea en un verdadero motor de calefacción. Su instalación no requiere obras, simplemente una pequeña preinstalación eléctrica y unos ladrillos refractarios para hacer el cerramiento. Con este aparato podemos alcanzar hasta unas potencias de 9 Kw. siendo su capacidad de calentar hasta 150 m2 para una casa bien aislada. Sus turbinas recogen el aire frío pesado y lo transforma en calor a través de sus conductos internos sin posibilidad de mezclarse con el humo. Si se da la circunstancia de no disponer de una chimenea tradicional
y si disponer de suficiente espacio para colocarla, no debemos pensar
en realizar grandes obras para poder disponer de un magnifico hogar
cerrado como fuente de calefacción. Con todas estas opciones, además de lo ya mencionado, tendremos la ventaja del bajo consumo que se requiere para el mantenimiento de una potencia calorífica constante, por la falta de fugas de calor al estar las cámaras completamente cerradas, por el control de la entrada de aire a la cámara de combustión y por el material propio del que están fabricados los hogares.
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